
Yo, robot, de Isaac Asimov, es un volumen publicado en 1950 en el que se recogen una serie de relatos enlazados por la temática y el hilo argumental.
En este libro se establecen las tres leyes de la robótica que son un compendio fijo e imprescindible de moral aplicable a supuestos robots casi-inteligentes. Los relatos plantean diferentes situaciones a las que tendrán que enfrentarse distintos especialistas en robótica y en las que se plantean paradojas e ingeniosos ejercicios intelectuales que indagan sobre la situación del hombre actual en el universo tecnológico. La protagonista de varios de los cuentos es Susan Calvin, experta en Robopsicología.
En este libro se enuncian las tres leyes de la robótica:
1. Un robot no puede hacer daño a un ser humano o, por su inacción, permitir que un ser humano sufra daño.
2. Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, excepto si estas órdenes entrasen en conflicto con la Primera Ley.
3. Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley.




