Así pues, tachán, tachán, aquí os ofrezco unos muy bonitos:
Luengas lenguas hacen falta para no trabalenguarse, el que no tenga una lengua luenga bien podrá desesperarse.
Naves espaciales muy especiales volaban despacio por el espacio cargadas de especias especiales de plantas espaciales.
Tres tristes tigres trigaban trigo en un trigal, ¿quién trigaba más? Los tres igual.
¿Cómo quieres que te quiera? Si el que quiero que me quiera no me quiere como quiero que me quiera.
Me han dicho que tú has dicho un dicho que yo he dicho. Ese dicho está mal dicho, pues si yo lo hubiera dicho, estaría mejor dicho que el dicho que a mí me han dicho que tú has dicho que yo he dicho.
Guerra tenía una parra y Parra tenía una perra, pero la perra de Parra rompió la parra de Guerra, Guerra golpeó con la porra a la perra de Parra. ¡Oiga usted señor Guerra! ¿por qué ha golpeado con la porra a la perra de Parra? Porque si la perra de Parra, no hubiera roto la parra de Guerra, Guerra no hubiera golpeado con la porra a la perra de Parra.
Cuando cuentes cuentos, cuenta cuántos cuentos cuentas, porque cuando cuentas cuentos, nunca sabes cuántos cuentos cuentas.
El arzobispo de Constantinopla se quiere desarzobispodeconstantinopolitarizar, ¿quién lo desarzobispodeconstantinopolitarizará? El desarzobispodeconstantinopolitarizador que lo desarzobispodeconstantinopolitarice buen desarzobispodeconstantinopolitarizador será.




justo hoy en el colegio nos pusimos con mis amigas a recordar y a intentar decir los trabalenguas... pero yo solamente sabia esos dos... 
