
Influido por el movimiento surrealista, Boris Vian desarrolló una extensa obra literaria que se inserta dentro de su corta pero prolífica vida. Escritor, músico de jazz y otras muchas actividades recogidas bajo diferentes pseudónimos hacen de Vian una de las figuras más libres y fascinantes de las primeras décadas de actividad artística del siglo pasado. La espuma de los días es, casi sin lugar a dudas, su obra más destacada.
A medio camino entre la fantasía surreal y la novela, La espuma de los días es un relato brillante y cargado de imaginación que narra dos historias de amor paralelas y el final de los sueños y la inocencia. Envueltos en las nubes irreales de su amor, los protagonistas dan la espalda al mundo real, que no obstante, no tardará en llegar a buscarles. Y las consecuencias de la exposición a la frialdad de la realidad sobre su amor no tardarán en salir a la luz.
Repleta de fantasía y humor, página tras página La espuma de los días es una novela amena y profunda al tiempo, cargada de connotaciones que trascienden a su, en principio, ingenua pulsión. Está escrita con la brillantez de la fantasía y la inspiración, de manera efectiva y divertida.
Los protagonistas,Colín y Chick viven en la ciudad del jazz, con sus chicas (Chloè, Alise), junto con otros personajes secundarios increíbles, situaciones extravagantes y divertidas, lo que no quita para que también haya momentos trágicos o tristes. En realidad el amor que se profesan llega a extremos absolutos de irrealidad, pero como siempre ocurre, la realidad hará acto de presencia para demostrarles que todo lo bueno tiene un final y que no existen paraísos terrenales.
Como casi todas las obras de este autor presenta un lenguaje fácil de comprender aunque lleno de fantasía y humor, a veces llegando al absurdo, tanto en los diálogos como en las situaciones.
Es un buen libro, que se lee con facilidad y que no se hace pesado, por lo que es totalmente recomendable. Ni que decir tiene que si ya has leído otros libros del autor esté te encantará. Si no es así puede ser un buen libro para empezar a conocerlo ya que no es tan absurdo como otros suyos y su lectura es muy amena.






