]Finalista del Premio Nadal 1994 y Premio de la Crítica San Sebastián 1995.
Carlos es un joven estudiante que apenas ha cumplido veinte años. El sexo, el alcohol, las drogas y la ausencia de escrúpulos son sus compañeros de correrías; el desprecio por los débiles, por el trabajo y por las mujeres, su bandera. Pero llega el día en que las aventuras se suceden una tras otra como en una noche continua, hasta precipitarse en una vertiginosa espiral hacia la destrucción.
Opinión: Es un retrato interesante de la juventud de los 90, aunque es evidente que es un retrato parcial. Está claro que no todo el mundo se pasaba el día chutándose y esnifando. Quizás me molesta eso en esta obra, que se pretenda generalizar y encasillar a toda una generación en las andanzas de cuatro o cinco yonquis.
También deja mucho que desear la poca implicación del autor en el proceso creativo de la obra. Podría pasar perfectamente por el diario de cualquier chaval. Ni un mérito narrativo. ¿Que era eso lo que se pretendía? No digo que no, pero se le podría haber sacado más partido a la novela.
Buena intención, mediocre resultado.
Pero lo admito, me ha gustado, y me lo he cepillado en cuestión de 2 o 3 días.

