
En el invierno del año 1327, bajo el papado de Juan XXII, Adso de Melk y su maestro Guillermo de Baskerville llegan a una abadía, famosa por su impresionante biblioteca con estrictas normas de acceso, ubicada en los Alpes italianos para organizar una reunión entre los delegados del Papa y el emperador y poder discutir sobre la supuesta herejía de una rama de los franciscanos: los espirituales. Sin embargo, esta reunión se ve amenazada por una serie de asesinatos que aparentemente siguen la pauta de un pasaje del Apocalipsis. Guillermo y Adso, saltándose en muchos momentos las normas de la abadía, intentan resolver los asesinatos hasta llegar al trepidante final. La historia es contada en primera persona por el ya anciano Adso, que desea dejar un registro de lo que presenció siendo joven en la abadía. El empeño puesto en lograr una ambientación adecuada implica que el autor use en repetidas ocasiones citas en latín, especialmente en las conversaciones eruditas entre los monjes. También se reconstruye con detalle la vida cotidiana en el monasterio y la rígida división horaria.
Es un libro del que ya hablé de pasada en el foro de literatura. Lo leí de mala gana porque era una de esas obras que te obligan a leer en clase y además un profesor que había tenido unos años atrás se había encargado de destripar todo el argumento, asi que en mi caso no fue un libro de misterio (que era lo que pretendía el autor) porque ya sabía cómo iba a acabar todo: quién o quienes eran los asesinos, por qué, cómo conseguían realizar sus propósitos...
De todas formas me encantó la descripción que hace de la vida en un monasterio medieval, de los inicios de algunas ciencias como la medicina, de los problemas religiosos de la época... y cómo poco a poco, aunque ya sepas qué es lo que pasa en realidad, el autor consigue envolverte en una atmósfera de misterio donde todo se complica cada vez más hasta que llega un momento en el que no puedes parar de leer porque quieres saber qué es lo que va a pasar a continuación pero por otra parte te da pena acabar de leer la obra (que por cierto tiene un final sorprendente).
Una de las partes que más me gustó fue el epílogo [inicio del Spoiler]cuando Adso regresa al monasterio años después de que todo suceda y recoge los restos de códices que aún se conservan entre las ruinas para tratar de conseguir los libros a los que pertenecen y recrear, aunque sea a menor escala, la biblioteca del monasterio[fin del Spoiler], tal vez porque era una de las pocas partes que no me habían contado, pero la verdad es que me encantó, y me pareció que el libro no podía haber acabado de otra forma.






